Aquí encontrarás información muy útil sobre la improvisación teatral. Esperamos que estés donde estés, practiques o vayas a ver Impro, pero si estás en Palma de Mallorca recuerda que puedes venir a vernos siempre que quieras, tenemos un espacio muy bonito en Palma llamado Escena 101 donde cada fin de semana se ofrecen distintos espectáculos de impro de distintas compañías.
La improvisación teatral es una disciplina que aúna otras muchas. Teatro, danza, música. Una persona que se dedica a la improvisación puede aportar toda su experiencia en un espectáculo de impro, y si además es del mundo artístico, más que más. Capaz de traer a escena un baile, una canción o un dibujo, hablar de sus conocimientos en medicina o en el ámbito social psicológico. Una persona que hace impro es una puerta nueva para los espectadores, pues la impro sí permite entregar tus conocimientos a los demás. Una forma de conectar, única en el mundo, a través de las historias que nos inventamos, con sus personajes únicos y arraigados a cada persona, envuelto todo en un universo que se crea y se destruye en el mismo show, donde solo los asistentes verán lo que sucede en ese mismo instante, siendo efímero e irrepetible. Pone a prueba la destreza de cada improvisador/ra, se enfrentan a sus miedos, a sus días buenos y malos, siempre en constante formación en busca de una falsa perfección. Subiendo sin cesar estos escalones que nunca alcanzan una cima, pero que siempre te elevarán más alto. La impro, nos lleva por distintos mundos y descubrimos todos los personajes que viven en nosotros, nos descubrimos, nos abrimos y nos lanzamos al vacío con elegancia, con respeto, sabiendo que siempre habrá otra persona para abrazarnos en dicha caída, esa es la impro, ser consciente de ti y de tu entorno a niveles inexplicables para el entendimiento. La improvisación te lo da todo y nada, la libertad de crear en un lienzo en blanco y el temor de quedarte sin colores, sin ideas, sin nada... pero es en ese preciso instante, cuando no hay nada, que lo consigues todo.
José García y Kike Oliver
Beneficios de la Impro
¿Por qué aprender Improvisación Teatral?
Existen numerosas razones por las cuales se recomienda sumergirse en el mundo de la Improvisación Teatral. No solo porque resulta sumamente divertido, sino también porque te brinda la oportunidad de mostrarte auténtico, siendo tú mismo frente a los demás y superando la timidez, al mismo tiempo que fortaleces tu seguridad al hablar en público.
La Improvisación Teatral fomenta el desarrollo de habilidades mentales y creativas. Además, potencia la escucha activa, una destreza esencial tanto en la improvisación como en la vida cotidiana. Asimismo, contribuye al perfeccionamiento de la expresión tanto verbal como corporal. A través de esta disciplina, se adquieren habilidades para trabajar en equipo, asumir roles de liderazgo, resolver conflictos y generar ideas innovadoras.
Los ejercicios de Improvisación Teatral proporcionan una amplia gama de recursos, tanto en el ámbito teatral como en el social. Estos recursos son aplicables no solo en el escenario, sino también en diversos entornos profesionales, ya seas profesor/a, publicista, diseñador/a, profesional del marketing o simplemente líder de un equipo.
Desde nuestra experiencia, sabemos que aquellos que se sumergen en el mundo de la improvisación experimentan una mayor satisfacción en sus vidas. Confirmado por el 100% de los improvisadores y improvisadoras, la Improvisación Teatral se revela como un camino hacia la felicidad.
Plataforma o PROL
La plataforma en la improvisación es fundamental para definir quienes somos, donde estamos y qué hacemos. A las personas que se inician en impro se les enseña el PROL (Personaje, relación, objetivo y lugar). Para tener mayor sostenibilidad en la historia. Si los actores tienen esa información lo antes posible, podrá avanzar en la historia sabiendo que tienen una base consistente. Con el tiempo aprendes a iniciar las impros sin necesidad de concretar tanto, pero tiempo al tiempo.
Escena de Kikekong&Jodzella show de Impro
Entrar en escena
En la impro es habitual que todos los actores y actrices quieran salir a escena y aportar su granito de arena. Pero como en toda buena historia, los personajes deben aparecer siempre que sea necesario y en el momento preciso, ni antes ni después. Y al salir deben aportar algo a la historia, sino es mejor quedarse atrás como reserva y esperar la siguiente oportunidad.
La escucha en Impro
Estar concentrados e implicados en todo momento es la clave de la escucha. Va más allá de oír, es la observación de todo lo que ocurre en escena, lo que se dice y hace. Estar en el aquí y ahora, para poder acceder a escena cuando se requiera de forma coherente.
En caída libre... como tiene que ser.
Encontrar el juego
Las escenas más divertidas son aquellas donde cada actor y actriz encuentran el juego. Esto hace referencia a escenas tipo Una noche en la Opera de los hermanos Marx, donde el juego consiste en ver cuantas personas entran en el camarote. En la impro hay que estar muy atento a cuando puede aparecer el juego. Otro ejemplo es en Algo pasa con Mary, cuando el protagonista se engancha sus pates con la cremallera y acaban enterándose todos los vecinos. Es el juego de torturar al protagonista. Recuerdo una improvisación en la que debía subir una bombona de butano al séptimo piso. Los actores enseguida entendieron el juego y surgieron todo tipo de obstáculos, el ascensor no funciona, una anciana en apuros, una mudanza, todo de camino al último piso, el butanero llego, pero de que manera.